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LOS TESTS DE PERSONALIDAD
Algunos rasgos de tu personalidad sólo serán más o menos
determinantes a la hora de evaluar tu idoneidad para un
puesto de trabajo en concreto, pero otros siempre serán
tenidos en cuenta, como pueden ser tu nivel de madurez,
autoestima, sentido de la responsabilidad, motivación,
grado de compromiso, capacidad de adaptación,
iniciativa, o capacidad de relación con los demás.
Para obtener el perfil de
los rasgos diferenciales de tu personalidad y establecer
tus tendencias de comportamiento, los técnicos en
recursos humanos y de selección de la empresa podrán
realizar desde cuestionarios de personalidad hasta tests
grafológicos y láminas proyectivas.
Los primeros consisten en preguntas variadas, y a veces
ambiguas, sobre tu persona, e intentan evaluar rasgos
como la autoconfianza, decisión, flexibilidad, grado de
sociabilidad, sentido del deber, sinceridad, atención en
los detalles, responsabilidad, autodisciplina, lealtad,
agresividad, independencia, autonomía, etc. Aunque en
este tipo de pruebas no existe una respuesta correcta,
disponen de mecanismos de control para medir la
sinceridad de los candidatos en sus respuestas, por lo
que debes contestar con absoluta sinceridad, siempre
pensando en positivo y sin dar respuestas muy extremas.
Es importante que no dejes preguntas sin responder.
Entre los cuestionarios
de personalidad más habituales se encuentran el CPL32
(establece el perfil del candidato en 32 escalas de la
personalidad laboral), el PAPI (test informatizado que
identifica 20 rasgos de la personalidad) y el 16PF-5
(que mide 16 factores de la personalidad).
En el caso de los tests
grafológicos, mantén la página ordenada y asegúrate de
que la escritura resulte legible.
En la prueba de láminas proyectivas, o prueba Rorschach,
te presentan una serie de láminas con manchas simétricas
para que las interpretes. Deberás decir qué ves o qué te
sugiere cada una de ellas. En este tipo de pruebas, no
hay respuestas correctas o incorrectas, pero como regla
general es fundamental pensar en positivo. No es
conveniente mencionar objetos oscuros, bélicos o
negativos; es preferible dar respuestas globales, en vez
de explicar los detalles; interpretar movimiento, en
lugar de inacción; asociar animales que evocan
sensaciones agradables (una mariposa antes que un
murciélago); etc.
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