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Uno de cada tres emprendedores españoles tiene
menos de 35 años. Por tramos de edad, el 27%
tiene entre 25 y 34 años y un 4% se encuentra
entre los 18 y 24 años.
Seis de cada diez emprendedores son hombres.
El 30% posee formación universitaria. No
obstante, y según datos de la Asociación de
Jóvenes Empresarios, este porcentaje se eleva
hasta el 55% en el caso de los jóvenes
empresarios.
Hasta un 87% de los jóvenes empresarios, antes
de constituir su empresa, parte con una
experiencia profesional previa, bien por cuenta
ajena o propia. Hasta un 45% se encuentra en
paro hace menos de un año antes de poner en
marcha su negocio, y un 36% ha abandonado su
empleo por cuenta ajena para desarrollar su idea
de negocio.
Predominan las personas con una renta media
mensual de 1.200 a 2.400 euros
(36%).
Ocho Comunidades Autónomas se encuentran por
encima del índice medio español de actividad
emprendedora. Destacan, en primer lugar, Madrid,
Aragón y Cataluña; y les siguen Extremadura,
Canarias, Castilla-La Mancha, Comunidad
Valenciana y Cantabria. Por otro lado, el 73% de
los emprendedores se concentra en las zonas
urbanas.
Más del 83% de los emprendedores españoles crean
su empresa no por necesidad, sino porque lo
consideran una oportunidad. |
Casi el 90% de las empresas creadas son
microempresas, con hasta 9 empleados. Predominan
fundamentalmente las Sociedades Limitadas y los
Trabajadores Autónomos con un 48% y un 34%
respectivamente. Frente a éstas, las Sociedades
Anónimas representan el 10%, las Sociedades
Laborales el 6% y las Sociedades Civiles o
Comunidad de Bienes tan sólo el 2%.
En cuanto al ámbito de actividad, un 45% opera
sólo a nivel nacional mientras que un 19% lo
hace a nivel internacional.
Las tres cuartas partes de las empresas realizan
actividades orientadas al consumidor (venta al
por mayor y al detalle, hostelería y
restauración, servicios profesionales, servicios
sociales, servicios al consumidor) o desarrollan
su labor en los sectores de transformación
(manufactura, transporte y comunicaciones,
construcción).
El capital total necesario para la puesta en
marcha de una empresa varía entre 3.000 y
480.000 euros. En 2006, y según datos del GEM,
el capital medio necesario para poner en marcha
una empresa fue de 66.000 euros. En un 40% de
los casos, este capital fue aportado en su
totalidad por el propio emprendedor. En un 60%
de los casos la financiación procede de fondos
externos, siendo los bancos y entidades
financieras la fuente más habitual (28%),
seguido por los inversores informales
-familiares, amigos y conocidos- (30%) y las
ayudas gubernamentales (20%).
La media de tiempo de constitución de la empresa
se sitúa entre uno y seis meses.
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